PRIVACION INDEFINIDA DE LIBERTAD Y VIOLACION DE DERECHOS, PERSISTEN EN EL CENTRO DE DETENCION PARA MIGRANTES DE TAPACHULA, ANTE LA MIRADA Y COLABORACION DE FUNCIONARIOS ESTADOUNIDENSES

Las personas detenidas en este centro, junto a estos hechos tan graves, a diario viven situaciones de hostigamiento, abusos y violaciones al debido proceso, para poder hacer efectiva la política criminalizadora del Estado mexicano de control, detención y deportación de personas migrantes y solicitantes de asilo1 y que no considera las causas de la migración como variadas y complejas. Un lugar de encierro en donde personal del CDH Fray Matías ha podido constatar la presencia de funcionarios del gobierno estadounidense despachando en sus oficinas, sin que nadie de explicaciones de la razón de su presencia.

SENTENCIA JUDICIAL EN MÉXICO CONCEDE LA CONDICIÓN DE REFUGIADOS A UNA FAMILIA SALVADOREÑA

la 6ª Sala del Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa anula la resolución negativa de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR), determinando que M. Ángel G., su pareja K. Y.  P. y su hijo de un año, de nacionalidad salvadoreña, sí acreditaron el temor a ser perseguidos en su país de origen y que la alternativa de huida interna en su país no es posible. Aunque dicha resolución fue impugnada por la COMAR, finalmente el Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito ha ratificado hace unos días la resolución, concediéndoles la condición de refugiados.

NI UNA MUERTE MÁS EN LOS CENTROS DE DETENCIÓN PARA MIGRANTES EN MÉXICO

Las personas detenidas en los centros de detención del INM no son tratadas ni con un respeto a los estándares mínimos de trato a personas privadas de libertad, ni a los principios más elementales de la dignidad humana. Las mujeres, hombres, niñas, niños y adolescentes quedan a la espera de resolver su trámite migratorio, que casi siempre termina en deportación, hacinados en celdas y áreas de detención insalubres e inseguras, sin acceso a una atención médica adecuada, con falta de información sobre su situación y sin garantías jurídicas de debido proceso.

Quienes ven prolongarse indefinidamente su plazo de privación de libertad, durante semanas o meses, bien porque son solicitantes de refugio, o porque han denunciado ser víctimas de delito grave, o por otras circunstancias, experimentan un agravamiento diario de su situación, que en muchas ocasiones impacta en un grave deterioro de su salud mental y física.