Fondo de las Naciones Unidas para las Víctimas de la Tortura

EL FONDO PARA VICTIMAS DE TORTURA DE NACIONES UNIDAS PARA LOS DERECHOS HUMANOS APOYA LA DEFENSA DE PERSONAS MIGRANTES Y REFUGIADAS VÍCTIMAS DE TORTURA EN MÉXICO

El Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova intervenimos defendiendo a personas detenidas en la llamada “Estación Migratoria Siglo XXI” de Tapachula, en la frontera sur mexicana, en donde son privadas de libertad más de cien mil personas cada año, la mayoría destinadas a ser deportadas. En este contexto, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, a través de su Fondo de las Naciones Unidas para las Víctimas de la Tortura, decidió desde el año 2015 apoyar al CDH Fray Matías en el desarrollo de un modelo de defensa integral con enfoque psicojurídico para personas migrantes, solicitantes de refugio, refugiadas y sus familias, víctimas de tortura y violaciones de derechos humanos

El Relator Especial da las Naciones Unidas sobre la Tortura, en su informe de misión a México del 2014, afirmó que las personas migrantes en este país son víctimas “de extrema vulnerabilidad a actos de violencia” en un contexto de impunidad y “colusión o tolerancia de agentes estatales”. Afirmó también que “las detenciones de migrantes por agentes estatales suelen ser violentas e incluir insultos, amenazas y humillaciones”. Tanto el Relator como organizaciones sociales en México constatamos, documentamos y denunciamos episodios de violencia física y psicológica hacia las personas migrantes y solicitantes de refugio privadas de libertad, perpetradas en manos de agentes migratorios o de otros cuerpos de seguridad, y con el fin de infringir un castigo o sanción, de humillar, aterrorizar u hostigar a las víctimas; actos tipificables como tortura y otros tratos o penas crueles inhumanos o degradantes.

Las autoridades detuvieron a 190.366 personas migrantes y solicitantes de asilo en el año 2015, en al menos 59 lugares de privación de libertad a cargo del Instituto Nacional de Migración concentrados fundamentalmente en las zonas fronterizas, si bien muchas niñas, niños y adolescentes son también “asegurados” en situación de detención en albergues del Sistema Nacional de Desarrollo Integral de la Familia. La situación de maltrato, hacinamiento, deficiente alimentación, negligente atención médica e  inseguridad jurídica al que son sometidas estas personas, provoca un grave impacto físico y emocional, especialmente cuando el plazo de detención se prolonga indefinidamente, o se trata de grupos como solicitantes de asilo; niñas, niños y adolescentes; o población LGBTTTI. En los últimos meses se han dado cuatro muertes en centros de detención a causa de estas condiciones de internamiento.